Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar publicidad relacionada con tus preferencias, analizando los hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Configuración y más información en nuestra política de cookies ×
Recibir notificaciones de noticias importantes y de tus equipos favoritos       No

El Real Madrid se abona al empate

El Real Madrid se olvida de ganar y encadena su cuarto empate consecutivo después de pinchar contra el Villarreal, Las Palmas y Borussia. Hoy el Eibar fue el verdugo de los blancos.


Foto del autor Fausto Ortega @Fausto,

Cristiano se lamenta de una ocasión fallada ante el Eibar. Foto: Twitter.
Cristiano se lamenta de una ocasión fallada ante el Eibar. Foto: Twitter.

El Eibar puntuó por primera vez en su historia en el Santiago Bernabéu, empujando al Real Madrid a una crisis de resultados con cuatro empates consecutivos, tres de ellos en LaLiga que provocan que ceda el liderato en favor del Atlético de Madrid.

Un gran Eibar, perfecto en lo táctico, con orden y descaro, salió victorioso del del feudo blanco ante un Real Madrid que ya no puede ocultar sus problemas. Añorando la figura de Luka Modric y el equilibrio de Casemiro, los de Zidane se adentran en su primer momento crítico de la temporada.

Los tres tropiezos consecutivos exigían una reacción inmediata. Zidane pedía contundencia ofensiva, sobre todo en las primeras partes, sin ser crítico con una debilidad defensiva que comienza a ser evidente. Su equipo debía responder a la ausencia de tres jugadores claves.

Pero no lo hizo, y el Eibar plantó cara con personalidad y dio la sorpresa a los seis minutos de juego. El centro convertido en regalo de Pedro León encontró el desajuste en la defensa blanca y el destinatario en Fran Rico, que conectó un testarazo que puso por delante al conjunto armero.

Una vez más le tocaba remar al Real Madrid y buscar el gol por encima de la belleza en el juego. Atacaba únicamente por derecha hasta que Cristiano apareció por la izquierda, con mayor confianza física para encarar y explotar su cambio de ritmo. El centro lo cabeceó a la red Bale en el segundo palo para igualar de nuevo.

Llegaba el escenario en el que Zidane pedía eficacia para sentenciar los partidos. Pudo aprovechar la velocidad del duelo, pero al Real Madrid le faltó confianza por la inestabilidad defensiva y lo acabó pagando con un nuevo empate y un ambiente enrarecido en el Bernabéu, que reaccionó con una tímida pitada.

Noticias relacionadas


Comentarios


    Click para elegir imagen